Rastros

sábado, 16 de enero de 2010

Ven .

Renuncié a mi invulnerabilidad por tí, me hice fuerte para cuidarte, para amarte de verdad, como lo merecías y así lo hice, hasta que terminaron nuestros días. Tu mirada aún me puede, sucede que sobre mí no tengo control, y es que tú lo tienes. Tu sonrisa me desarma facilmente, me hablas y me siento fuera de la atmosfera terrestre. Tus labios que me tientan y me hablan, tu lengua tiene el poder de que me quede callada; No hablo contigo y me siento en la nada, sigo siendo frágil si tomas de mi mano y me miras a la cara, esto me mata, sé que no sé resistir, un veneno corre por mis venas y tú eres el elixír. La cura de mis enfermedades y la respuesta a todos mis divagues, por favor, ven y quítame todos los males.

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